Buscar este blog

lunes, 25 de noviembre de 2013

¿Desaparecerá la marca Nokia del universo móvil?

Los accionistas de Nokia dieron anoche el último paso para enterrar la compañía tal y como la conocíamos hasta ahora, al aprobar casi por unanimidad el acuerdo de venta de sus principales activosa Microsoft.

Penúltimo paso preceptivo antes que los reguladores estadounidenses y europeos (se da por hecho) aprueben una operación valorada en 5.440 millones de euros (7.200 millones de dólares) por la que Microsoft compra el negocio de móviles de Nokia, el uso de su cartera de patentes con opción a compra y el servicio/aplicación de mapas.
También la transferencia de 32.000 empleados de Nokia a Microsoft, desde departamentos de ingeniería, manufactura, ensamblaje y distribución, tanto en Finlandia como en el resto del mundo.

¿Desaparecerá la marca Nokia del universo móvil?

Por el momento todos los terminales siguen comercializándose bajo marcas Nokia Lumia o Nokia Asha aunque la estrategia puede cambiar tras completar la operación de compra en el primer trimestre de 2014 y si -como algunos medios rumorean- su nuevo dueño así lo considera, empleando una marca propia para los terminales Nokia que podría ser Microsoft Lumia, Lumia Phone, Phone Windows u otros.

Se concrete o no el cambio de marca queda claro que termina toda una época en las telecomunicaciones mundiales, tras una era de dominio apabullante de Nokia en el segmento móvil que se ha alargado durante quince años.
La confianza desmedida en su inmensa fuerza, la falta de visión futura, graves errores en la toma de decisiones, incapacidad de adaptación tras la llegada del primer iPhone y el comienzo de nueva era de movilidad o la desastrosa gestión de sistemas operativos Symbian y Maemo-MeeGo, ha terminado de provocar la catástrofe: Nokia desaparece del mapa móvil y de paso, Europa se queda sin uno de los pocos gigantes tecnológicos capaces de hacer frente a las multinacionales del resto del mundo.

Para los amantes de las teorías conspirativas, quedará el debate si el nombramiento de Stephen Elop (ex-ejecutivo de Microsoft) como CEO de Nokia, fue la inyección programada de un troyano que tenía como objetivo cocinar a fuego lento el gigante finlandés para terminar devorándolo como finalmente ha sucedido.

Y a buen precio. Solo un ejemplo: Microsoft pagó por Skype 1.500 millones de dólares más que lo que pagará por adquirir Nokia. O quizá no había otro final para Nokia. Nunca lo sabremos.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...